Dra. Marcela Jarpa Azagra es la nueva directora de la Escuela de Pedagogía PUCV

Marcela Jarpa Directora

Tras un proceso eleccionario realizado al interior de la Escuela de Pedagogía de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV), para escoger a quien dirigirá la Unidad Académica por los próximos tres años, fue elegida la Dra. Marcela Jarpa Azagra.

La académica, quien es parte del equipo de la carrera de Educación Básica PUCV, asume el cargo “con un alto compromiso y responsabilidad, pero también muy motivada, pues estoy consciente de la importancia e impacto que tiene nuestra Escuela de Pedagogía en la Formación Inicial de Profesores al interior de nuestra Universidad, pero también la relevante contribución que hacemos en procesos de Formación Continua y de Posgrado, tanto a nivel regional como nacional”.

Agrega que “nuestros egresados de pregrado y de posgrado se desempeñan en diversos lugares del país y en los más variados contextos socioculturales, por lo mismo, sabemos que la calidad de su formación es fundamental para generar las transformaciones sociales que se necesitan y así generar cambios positivos y propiciar una educación y un aprendizaje eficaz, incluyente y motivador para todos los estudiantes y sus familias”.

A juicio de la nueva directora de la Escuela de Pedagogía PUCV, un reto importante de su gestión será “constituir equipos que nos permita desarrollar un trabajo colaborativo y así pensar y enfrentar los nuevos desafíos y compromisos que tiene la educación actual desde una mirada heterogénea e inclusiva. De esta manera, todos podemos sentirnos parte y avanzar con un proyecto conjunto que es nuestra Escuela de Pedagogía”.

Desde los ejes centrales que ha relevado la Universidad: Docencia y Formación de Pregado, Investigación y Estudios Avanzados, Vinculación con el Medio, y Gestión y aseguramiento de la Calidad, se espera avanzar -a través de diversos desafíos- para impactar en la formación de pre y posgrado.

“El objetivo es generar un plan de acción para cada ámbito, constituyendo equipos de trabajos más amplios, pues así podremos no solo cumplir con los compromisos que ya tenemos, sino que proponer y ejecutar nuevos proyectos que nos posicione a nivel regional y nacional como una Universidad que forma profesores de excelencia, íntegros y comprometidos con las transformaciones sociales”, proyecta la Dra. Jarpa.

En ese contexto, una de sus metas es concretar el añorado Doctorado en Educación, “pues la investigación que se desarrolla desde hace más de 10 años al interior de la Escuela de Pedagogía y la productividad de nuestros equipos académicos nos da el soporte para poder contribuir a la formación de capital humano avanzado, contribuyendo así a fortalecer la comunidad científica de nuestro país”.

Para la Dra. Marcela Jarpa, la Escuela de Pedagogía se ha convertido en una unidad compleja, debido a que “la Formación de Profesores es multisistémica y es imposible no abordarla en su total complejidad. Esto nos desafía permanentemente a estar frente a múltiples tareas y todas con un alto nivel de importancia, urgencia e impacto”.

Añade que en el Área de la Formación de Pregrado se están diseñando e implementando ajustes curriculares que son relevantes, “no solo por la actualización disciplinar y profesional que los programa debemos hacer más o menos cada 5 años, sino que también porque la Política Pública y el contexto histórico y social nos mueve a hacer cambios que les entreguen a los futuros profesores las herramientas necesarias para desempeñarse en diversos contextos”.

En el Área de Posgrado, se debe potenciar y visibilizar nacional e internacionalmente los dos programas de magister acreditados por la CNA liderados desde la Unidad Académica, así como la creación y apertura del Doctorado en Educación.

En el Área de Investigación, se espera instalar Grupos de Investigación que estén en concordancia con las líneas de investigación de la Escuela de Pedagogía que permitan “un trabajo interdisciplinario y colaborativo que no solo fortalezca al investigador, sino que también potencie la productividad de los equipos y también de los estudiantes de posgrado”.

En tanto en el Área de Vinculación con el Medio, la bidireccionalidad plantea desafíos y tareas que -a juicio de la directora de la Escuela de Pedagogía PUCV- “nos ponen en línea directa con las necesidades y motivaciones que tienen los establecimientos educativos y la formación de profesores, sobre todo los que trabajan con nosotros como Centros de Prácticas y también aquellos que nos colaboran con las diversas investigaciones que llevamos a cabo”.

Asimismo, la pandemia ha puesto de manifiesto la educación virtual y la importancia de las TICs en educación, en ese escenario, la Dra. Jarpa cree que la innovación pedagógica y tecnológica en el ámbito de la enseñanza debe fluir en el seno de la comunidad que forma profesores, por lo que tejer redes es clave en el contexto educativo.

“En este sentido, el estallido social y la educación en pandemia han abierto una oportunidad de repensar las formas convencionales de enseñanza y aprendizaje, y es un llamado a flexibilizarnos. Esta realidad nos ha movido a buscar soportes y herramientas digitales que permitan un espacio de aprendizaje multimodal, donde las oportunidades de aprender haciendo se diversifiquen. También nos ha motivado a autogestionar nuestro aprendizaje digital con la única finalidad que nadie puede cuestionar: entregar más y mejores oportunidades de aprendizaje a todos nuestros estudiantes”, releva Marcela Jarpa.

Agrega que “no obstante lo anterior, nadie pone en duda que el vínculo directo que entrega la sala de clases es irreemplazable, pero sí podemos proyectar la incorporación de nuevas estrategias y poner la tecnología al servicio de la comunidad educativa, en búsqueda de la potencialidad de las herramientas, en diálogo con las mismas (…) El concepto de Entorno Personal de Aprendizaje pone el acento en la utilidad, para estudiantes y docentes, de incorporar estas herramientas, pero también hace hincapié en la importancia de considerar estos entornos como una nueva metodología educativa, concibiendo a los estudiantes desde su rol activo, capaces de decidir y autorregular su aprendizaje. Estos son temas que como Escuela de Pedagogía debemos abordar y tenemos el capital académico e investigadores para hacerlo”.