Educación Parvularia reunió a estudiantes en práctica, mentoras y tutoras en “Encuentro Triada Formativa”

foto encuentro

Con el objetivo de generar un espacio de coordinación y reflexión entre centros de práctica y equipo de tutores de la carrera, se realizó el jueves 9 de marzo el “Encuentro Triada Formativa” de la carrera de Educación Parvularia PUCV.

A la actividad asistieron directoras, mentoras, tutoras y estudiantes de la carrera de Educación Parvularia PUCV que vivirán su Práctica Pedagógica Final.

Según destacó la Coordinadora de Práctica de Educación Parvularia PUCV, Carola Rojas, la triada formativa -integrada por estudiantes en práctica, mentoras y tutoras- es un espacio que permite mejorar la relación entre la formación teórica y práctica mediante la instalación de procesos reflexivos, así como fortalecer la formación profesional mediante la vinculación con escenarios reales de desempeño laboral.

Entre las participantes estaba María José Rivera, directora del Jardín Infantil Burbujitas de Junji, quien valoró la presencia de alumnas de Educación Parvularia PUCV en su jardín. “Ha sido una súper buena experiencia y hoy vinimos a la primera reunión para ver esta relación jardín-alumnas, cuál es el rol de ellas, nosotras y la Universidad”, contó.

Asimismo, relevó esta etapa de práctica como decidora en la formación de las futuras profesionales. “Es crucial para el desarrollo de las alumnas. Las estudiantes deben analizar y ver cómo pueden ser un aporte a esa realidad en la que trabajarán”, resaltó.

Por su parte, Loreto Bunster, Coordinadora del Ciclo Inicial del Seminario San Rafael de Valparaíso, destacó el acompañamiento de práctica que ha desarrollado su establecimiento junto a la PUCV desde el segundo semestre del año pasado.

Al ser consultada por la importancia de las prácticas en la etapa en la formación, señaló que “son los últimos momentos donde se puede calibrar bien si éste es el camino, ya que está la responsabilidad de manejar una clase y una dinámica. En esta profesión si no hay vocación, no sirve”.

Similar opinión posee Carolina Díaz del Jardín Infantil “Brotes Nuevos”, quien cree que la práctica es una experiencia de aprendizaje continuo junto a los niños, las educadoras, las familias y la comunidad. “Acá estás enseñando para la vida (…), estás educando personas y todos merecen respeto”, dijo.

Desde las estudiantes, se valoró la oportunidad de intercambiar miradas con las mentoras y tutoras. “El desafío es grande, porque vamos en transición de ser estudiantes a educadoras como tal, por lo que hay mucho que aprender desde lo pedagógico y la labor administrativa que se hace”, expresó Paula Manque que realizará su práctica en Quillota.

Finalmente Karina Saldaño, quien realizará su práctica en Valparaíso, valoró el espacio como “rico en experiencias”. “A veces en los centros hay poco tiempo, porque estamos pendientes de los niños, por lo que estos espacios son muy relevantes para tener buenas relaciones con los equipos educativos”, puntualizó.