Fabiola Otarola: “Hoy en Chile no hay grandes investigaciones de la lengua de señas”

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Fabiola Otarola es profesora de Educación Diferencial con mención en Trastorno en la Audición y Lenguaje de la Universidad Metropolitana de Santiago, trabajó cerca de 15 años como profesora de aula en una Escuela de sordos y en una Escuela con niños con Trastornos de la Comunicación, para luego hacer el Doctorado de Lingüística de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso. Hoy está realizando una investigación PosDoctoral basada en la lengua de señas chilena, junto a la Dra. Dominique Manghi como académica patricionante.
A través de esta entrevista, Fabiola Otarola entrega detalles de su trabajo en la Escuela de Pedagogía en la carrera de Educación Especial PUCV: “es una investigación basada en el estudio de la lengua de señas chilena y, particularmente, este año estamos trabajando en la clasificación verbal de la lengua de señas chilena y su implicancia en cuanto a los años en la inmersión de la lengua de los niños sordos al interior de escuelas bilingües”.
“Esto debido a que la mayoría de los estudiantes sordos en Chile no se logra educador en escuelas bilingües, pues para que estas sean consideradas como tal, deben dictar el total de sus asignaturas en ambas lenguas, vale decir, tanto en la lengua de señas como la lengua oral chilena, pero en su manifestación escrita para que ellos también lo aprendan”, señala.
Esta investigación, tiene su origen en un corpus que se construyó en el Doctorado que realizó la educadora sobre narraciones de experiencia personal y en base a éste se está precisando la investigación en los verbos, pues ya se reconocieron otros elementos que son particularmente importantes y característicos de la lengua chilena como clasificadores, cambios de roles o elementos clausulares, tal como oración.
¿Cómo ha sido el proceso de trabajo? ¿Cuánto tiempo llevan en dicho tema?
“En esta un año, porque son los fondos que me da la PUCV a través de Vicerrectoría de Investigación y Estudios Avanzados. Concurso a estos fondos que son anuales, entonces, tengo un año para poder realizar la investigación, pero como es Post Doctoral, viene de años atrás.
Yo vengo del Instituto de Literatura y Ciencias del Lenguaje de la Universidad e hicimos esta investigación desde Educación, porque implica un trabajo más integrado, para, de esta forma, visualizar qué implicancias podría tener el estudio de la lengua de señas en una mejor educación en estudiantes sordos en Chile, por lo tanto, en el sistema educativo, en las planificaciones de trabajo y en los programa”.
¿Qué falencias has descubierto en el mundo de la lengua de señal en el país?
“Las dificultades son que hoy en Chile no hay grandes investigaciones de la lengua de señas, son muy escasas, por lo tanto, eso implica crear ciertos nichos de investigación.
Actualmente, investigaciones y trabajos sobre lingüística de lengua de señas se hacen solo en la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación. Ahí hay un espacio en la Escuela de Educación Diferencial, en el cual las profesoras, Ximena Acuña, Dora Adamo y Pamela Lattapiat, entre otras personas del equipo, trabajan sobre algunos casos en la lengua de señas. Sin embargo, no hay otro espacio y eso es una dificultad, pero ¿cómo hemos tratado de resolverlo? Invitando a participar en la investigación, pero en el rol de pares de discusión o también con personas importantes para el proceso de análisis, tanto para sujetos sordos, como para oyentes, entonces, estamos formando en esta pequeña investigación a otros que les interese trabajar en la lingüística de la lengua de señas.
Así, vamos formando a aquellos en los intereses que tiene cada uno, pero además es interesante las discusiones que van surgiendo de acuerdo a la expertiz de cada uno, ya sean lingüistas, profesores de escuelas o personas sordas que son profesores de escuela. Ellos pueden ayudar en los análisis, pero también en las discusiones de los resultados”.
A nivel país, ¿está poco desarrollada la traducción de lengua de señas?
“Lo que pasa es que hasta hace algunos años los intérpretes de lenguas de señas eran personas voluntarias, la familia o pariente de alguien, que solo les gustaba, eso implicaba que no había profesionalización del área.
Eso implica que, por ejemplo, intérpretes de lengua de señas no tienen una distinción como profesional , por lo tanto, careceríamos hoy de un gran número de intérpretes que pudieran profesionalmente dedicarse al área, que además es necesario, por ejemplo, para la Salud, el Sistema Judicial, la Educación en todos los sentidos, ya sea para la integración e inclusión que está proponiendo la política de Educación en Chile que dice que todos deben y tienen que estar incluidos al interior de la sala de clases. La inclusión indica que se debe tener lengua de señas para todos, pero si no hay intérpretes, no es viable, entonces claramente faltan buenos profesionales en el área, porque además la mayoría están en Santiago y algunos en la Quinta Región, a nivel central, pero en el norte o sur no tenemos buenos intérpretes, ahí siguen siendo los voluntarios”.
¿Qué es lo que esperarías aportar o a qué resultados quisieras llegar?
“Los resultados son muy a largo plazo, porque hay que crear los nichos de investigación, lo que implica mucho trabajo y convocar a muchas más personas. Pero, a corto plazo, la idea es difundir el trabajo de investigación y eso es a través de artículos científicos, exposiciones en congresos que tienen que ver con lingüística, educación y cultura, dar cuenta del trabajo que se está haciendo, porque lo mejor es hablar desde la investigación, para no hablar en vacío y eso sumado a traer más investigadores este año, ahora comenzamos con difusiones en congresos, charlas y presentaciones”.