La educación científica en tiempos de pandemia

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En tiempos de pandemia, el conocimiento científico cobra vital importancia, pues nos permite profundizar y entender de mejor manera todo lo que está sucediendo vinculado al COVID-19.

Pero ¿qué rol tiene en particular la educación científica dentro de las escuelas en este contexto de Coronavirus? Quisimos ahondar en este tema con integrantes del equipo de la Escuela de Pedagogía PUCV que forman parte de la Feria de Ciencia y Tecnología para Niños y Niñas “Haciendo ciencia voy creciendo”.

Para el investigador posdoctoral en la PUCV y asesor científico de este evento, Julio Retamales, “la crisis pandémica actual ha puesto de manifiesto varias deficiencias en relación con la educación general y científica en particular. Desde un punto de vista más optimista se ha generado una oportunidad para favorecer la implementación de mejoras en educación científica. Hay que tener cuidado con abusar de las herramientas tecnológicas e internet en la educación a nivel escolar, ya que por lado puede aumentar la brecha por acceso en zonas rurales o de menos recursos a la vez de generar caos y desconcierto en zonas urbanas. Hoy por hoy, se hace evidente la importancia del entorno y el contexto de la educación más que el contenido en sí mismo y por ello la necesidad de desarrollar estrategias que aborden habilidades socio-científicas, independiente que si necesitamos por esta situación actual una educación a distancia”.

Agrega que considera relevante desarrollar herramientas para la alfabetización científica en las/los estudiantes y la sociedad. “No necesariamente para generar más científicas/os, sino más bien para orientar y entregar herramientas a las personas para tomar decesiones críticas y basadas en evidencias. De esta forma evitaríamos consumir desinfectantes y/o infusiones de “eucaliptus” para prevenir el contagio de COVID-19 o seríamos críticos en la interpretación de gráficos sobre tendencias nacionales y mundiales asociadas a esta enfermedad”, manifiesta.

Para la coordinadora técnica de la feria “Haciendo ciencia voy creciendo” y docente de la carrera de Educación Básica PUCV, Alejandra Verdejo, “existen variadas temáticas científicas posibles de abordar, como la importancia de los hábitos de vida saludable, conceptos de higiene, autocuidado, microorganismos benéficos y perjudiciales, etcétera, además, de abordar la construcción del conocimiento científico, la generación de vacunas, la difusión y comunicación de los resultados científicos”.

Julio Rematales añade que es importante el profesor que trate este tema maneje “aspectos generales de la biología del virus (o en la medida que se vayan descubriendo), parámetros relacionados con sus efectos clínicos y/o fisiológicos en el humano, que a la fecha han sido bastante diversos. También debe manejar aspectos sobre su ecología y mecanismos de propagación. Todo esto para establecer fundamentos de las medidas de prevención que se practican hoy en nuestro país y el mundo o comprender las tendencias globales para prevenir y/o tratar estas y otras enfermedades”.

Sin embargo, el científico cree que es preciso integrar estos conocimientos/habilidades en el ámbito de las ciencias incluyendo otras temáticas o disciplinas como Matemáticas, Lenguaje, Historia, por ejemplo.  “Responder, por ejemplo, por qué el uso de antibióticos no sería la cura frente a infecciones con coronavirus, por qué se considera el plasma sanguíneo de ciertas personas como un posible tratamiento del COVID-19 o cómo el distanciamiento social aplanaría la curva, necesita la búsqueda de información, desarrollar habilidades de comunicación efectiva, manejar datos e interpretar gráficos, confeccionar afiches, etc. Estos aspectos abordados de forma mancomunada entre los profesores facilitarían el desarrollo integral de estudiantes potenciando el pensamiento crítico para una futura sociedad. En la vida real, se requiere la comprensión integrada del entorno”, explica.

Diversidad de aprendizajes

Vivir esta instancia como una oportunidad de aprendizaje debe considerar las características de los estudiantes, por eso, es importante aplicar estrategias según el nivel educativo. La profesora Joyce Maturana, asesora de la feria en el área de Educación Parvularia, considera que existe una ocasión para aproximar estos conceptos científicos que están presentes y los niños escuchan en el día a día.

A su juicio, es relevante “partir desde lo real, lo que paso, el profesor debería tomar estas mismas situaciones que se están hablando y vincularlo a las clases, por ejemplo, las altas tasas de infectados y usar la información que existe para desarrollar las clases y el desarrollo de habilidades científicas. Por ejemplo, estaba el tema del aplanamiento de la curva, entonces el análisis de esa información, las hipótesis hay varias y los datos son lo que tenemos y podemos analizarlos”.

En relación a la Educación Parvularia, recomienda “usar los términos científicos correctos, sin agrandarlos ni minimizarlo, no mentirles ni exagerar, y dar a conocer que hombres y mujeres están trabajando para superar la pandemia, en la salud, la ciencia, lo social. La sociedad funciona porque cada persona desde su expertiz trata de resolver los problemas y como comunidad podemos salir adelante”.

Por su parte el educador diferencial y asesor en inclusión Richard Quinteros Pino sugiere “primero hacer un diagnóstico o evaluación inicial para saber qué información manejan nuestras y nuestros estudiantes y cómo lo están viviendo en cada uno de sus hogares. Y luego, poder tomar algunos de esos elementos en la forma en que estén llevando adelante sus clases, ya sea por medio de la entrega de material impreso, envío de archivos digitales, videos o a través de modalidad online”.

Al trabajar estos temas en Educación Especial y aulas diversas, el especialista explica que un tema esencial es la accesibilidad, resguardando que la forma de entregar la información sea comprensible. “En ese sentido, toma fuerza la accesibilidad cognitiva, que por medio de apoyo visual o lectura fácil, nos permite hacer más concretos aquellos contenidos abstractos en relación al virus y su impacto en la vida de las personas”, dice.

Por otro lado, la profesora de Educación Básica e integrante del área de Ciencias de la carrera, Giselle Melo, expresa: “cuando se trabaja a partir de problemáticas sociocientíficas en educación básica, es importante darse el tiempo para recoger qué situaciones viven y cómo las viven. Suele suceder que las propuestas pueden ser súper interesantes, como trabajar con el “cambio climático”, por ejemplo, pero será importante primero saber qué entienden nuestros y nuestras estudiantes sobre “cambio climático” o transformar esa problemática en cuestiones mucho más cercanas y cotidianas a ellos y ellas. Es importante entonces reconocer cómo piensan niñas y niños, cuáles son las ideas que tienen desde lo cotidiano sobre los fenómenos o las problemáticas sociocientíficas. Para luego considerar qué haremos al finalizar para comunicar nuestro aprendizaje y ahí recién planificar las sesiones y acciones necesarias para llegar a esa meta de comunicar”.

Agrega que las actividades para comunicar pueden ser muy variadas y entretenidas, y deben considerar el juego, la creatividad, la curiosidad y la voz los estudiantes. “Podemos proponer crear una maqueta de un virus, una célula, o de un proceso de contagio, escribir un breve informe científico; generar un espacio de debate, ser youtubers para contarle a otros, videograbar una canción, escribir un artículo noticiero, crear personajes para contar una historia, crear un miniteatro para contar una historia, tener un podcast, pintar o moldear con diferentes materiales fenómenos científicos, crear un collage, hacer afiches o sacar fotografías que luego se interpreten. Un sin fin de actividades donde podemos comunicar lo aprendido y aprovechar de integrar otras áreas del conocimiento y, en conjunto, explotar la creatividad, remover el pensamiento crítico, y dar espacios para que niñas y niños se expresen de múltiples formas”, señala.

Al ser consultada por qué sugerencias podría dar a los docentes para vincular el Coronavirus en sus clases, la profesora Alejandra Verdejo responde: “el tips más importante es poder abordar la enseñanza de la Ciencias desde el contexto real y cercano en el que se encuentra cada niño y niña. Como por ejemplo las medidas de higiene que hemos tenido que tomar y vincularlas con la trasmisión del virus. Cosas que se están viviendo en sus casas y que serán significativas para ellos y ellas”.

Finalmente, el asesor científico Julio Rematales reflexiona: “es evidente que estamos en una sociedad con potentes diferencias para abordar esta pandemia tanto en aspectos económicos, de salud, seguridad y educación. Por ello, muchas familias al corto plazo buscarán estrategias para sobrevivir más que para recibir educación. Esto genera como consecuencia más segregación en nuestra sociedad y probablemente un mayor tiempo de latencia de esta pandemia en nuestro país. Es relevante intencionar una educación escolar centrada en el desarrollo de habilidades más que en el abordaje de contenidos. Que sea una educación que logre integrar a las diferentes disciplinas más que tratar a cada una por separado. En este sentido, considero relevante incorporar una educación basada en (mini)proyecto a nivel escolar para la resolución de problemas, que permite potenciar habilidades en diferentes áreas del saber y de paso en conocimientos disciplinares puros. Contextualizar los temas escolares para potenciar las capacidades de resolución de problemas, un aspecto clave para los tiempos que estamos viviendo”.