Testimonio Nélida Pozo

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Educación Básica

Nélida Pozo, Directora Regional del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes

“La educación y la cultura son ámbitos que están íntimamente ligados, no se puede pensar en la formación de nuestros niños y niñas sin considerar primero su cultura”

“Mi cargo requiere tener una vocación por el servicio público y la elección que hice cuando decidí estudiar pedagogía también fue pensando en servir a los demás, en comprometerse con otros y fundamentalmente con la infancia. Por otro lado, la educación y la cultura son ámbitos que están íntimamente ligados, no se puede pensar en la formación de nuestros niños y niñas sin considerar primero su cultura, su pertenencia a determinados grupos o comunidades, y en segundo lugar, los lenguajes artísticos, ya sea el teatro, las artes visuales o el audiovisual, por nombrar algunos, aportan a nuestros niños y niñas el desarrollo de otras habilidades vinculadas a la creación, a educar la sensibilidad, a desarrollar el pensamiento crítico. De allí que es muy importante que las políticas culturales y las políticas educativas vayan por el mismo ancho camino”, explica Nélida Pozo Kudo, actual Directora Regional del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, y ex alumna de la carrera de Educación General Básica y Licenciada en Educación de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.
Oriunda de Iquique, ingresó a la carrera el año 1987 y egresó en 1991, obteniendo la mención Castellano y Ciencias Sociales. En medio de su atareada agenda desde la Dirección Regional de Valparaíso del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, Nélida Pozo comparte sus reflexiones sobre la Educación en Chile y evocaciones de su formación en la Escuela de Pedagogía.
-¿Qué recuerdos tiene de su paso por la PUCV?
“Es importante precisar que yo estudié en los últimos años de la dictadura, por lo tanto, mi paso por la PUCV se desarrolló en un contexto histórico y político que marcó a una generación, la de los 80’, y en este sentido, pertenezco a un grupo de jóvenes que pensábamos que teníamos la oportunidad histórica de terminar con la dictadura. Fueron momentos muy duros, debíamos cumplir con nuestras obligaciones como estudiantes, sin embargo, nuestro principal compromiso estaba como tales dado también por la lucha por nuestro país y por recuperar la democracia”.
-¿Hay alguna experiencia pedagógica y/o docentes que rememore como importante en su etapa de formación?
“Las primeras salidas a terreno a visitar escuelas rurales fueron muy importantes, creo que la primera visita fue a una escuela unidocente de Catemu. También recuerdo otras prácticas de observación en escuelas urbanas, pero de alto grado de vulnerabilidad. Cada una de esas experiencias marcaron y fortalecieron, sin duda, mi vocación como educadora, pero también la necesidad de comprometerse con aquellas comunidades con menos oportunidades. En esa misma línea, valoro y recuerdo al profesor Fernando Alvarado, que aunque era o es aún de otra Facultad, sus clases y sus enseñanzas eran un aprendizaje de vida….Fue muy importante en mi formación, ya que él dictaba algunas asignaturas optativas del área de las Ciencias Sociales”.
-¿Cómo evalúa la formación que recibió en la PUCV?
“La formación del punto de vista académico, sin duda, era muy buena. Nuestra Escuela de Pedagogía era una de las mejores escuelas del país. Claro que como estábamos en dictadura y en ese momento había un rector designado por el gobierno militar y había varios profesores y profesoras que adherían al sistema, obviamente la relación con algunos no era fácil. Por otro lado, hubo autores fundamentales en educación y en sociología y filosofía de la educación que simplemente nunca estudiamos y que los teníamos que leer de manera clandestina a algunos y otros los descubrí cuando ya me había titulado”.
-¿Qué estudios y perfeccionamientos ha realizado después del pregrado y qué importancia le atribuye a la constante especialización de los docentes?
“Luego del pregrado, hice un Magister en Gestión de Políticas Públicas con mención en Educación y Cultura en la UPLA y luego un Magíster en Antropología y Desarrollo en la Universidad de Chile. Respecto a la especialización, debemos asumir que el mundo cambia rápidamente, la sociedad cambia, las distintas teorías respecto de los fenómenos sociales, educativos y culturales también, y debemos actualizar nuestros conocimientos permanentemente, sobre todo si en la vida tenemos distintas oportunidades laborales que requieren nuevos conocimientos y experticias”.
– Como profesora, ¿qué desafíos cree presenta hoy la educación para nuestro país?
“En primer lugar quiero señalar que yo decidí estudiar pedagogía porque tenía la convicción de que la educación era un elemento de transformación social y sigo pensando igual, la educación está llamada a terminar con la desigualdad que existe en nuestra sociedad, ya que hoy la escuela reproduce la desigualdad existente en nuestra sociedad, no obstante, claramente las políticas educativas o la educación por sí sola no terminarán con las brechas que existen en nuestro país que son brutales, hay que regular también las políticas económicas y sociales. En segundo lugar, pienso que la escuela debe proporcionar a los niños y niñas herramientas que les permitan convertirse en ciudadanos y ciudadanas; la experiencia escolar está llamada a incluir a todos y todas en nuestra sociedad, con igualdad de derechos y oportunidades, esto nos permitirá fortalecer la democracia. Finalmente, y en el mismo sentido de la idea anterior, creo que la escuela por excelencia debiese asentar los vínculos que nos ligan a otros, que nos permite ser parte de una comunidad. Ello requiere también trabajar contenidos más pertinentes y establecer una relación más próxima entre la escuela y su entorno, que les permita a niñas y niños una cercanía e identificación con su cultura local”.
– Dentro de su recorrido profesional y laboral, ¿qué hitos destaca para convertirse en la nueva Directora Regional del Consejo de la Cultura y las Artes?
“Creo que este nombramiento obedece a un reconocimiento al trabajo de muchos años en el ámbito de lo público. También hay una valoración a un perfil profesional específico para este cargo, que combina formación, experiencia y desarrollo de capacidades técnicas en estas materias. Cabe considerar que he estado durante más de 15 años trabajando en el diseño, gestión y evaluación de políticas públicas en educación y cultura. Obviamente, hay también una consideración respecto a una convicción política, porque si bien no milito en ningún partido y en ese sentido, soy independiente, existe una visión y posición política respecto a los distintos temas de la sociedad”.
– ¿Cuáles serán los principales objetivos de su gestión en el ámbito de la cultura regional?
“Bueno, existe un Programa de Gobierno de la Presidenta Bachelet que tiene cinco áreas prioritarias, que asume la cultura como un “derecho” de todas las personas y su sustenta en los principios de libertad, pluralidad y tolerancia y cuyo objetivo es terminan con desigualdades y discriminaciones. En términos generales, serán cinco lineamientos: uno es garantizar el acceso de las personas a la cultura y las artes, referido especialmente a aquellas personas con menos oportunidades, ello implica apoyar el desarrollo de infraestructuras culturales, programas de pasantías y residencias artísticas y creación de programa de fomento y difusión del arte y la cultura de pueblos originarios. Una segunda línea refiere al ámbito de la cultura y la formación y fundamentalmente se trata de implementar una Política Nacional de Desarrollo Juvenil y para ellos se crearán 15 centros juveniles, uno en la región, para los jóvenes talentos y se perfeccionará también el Plan Nacional de Fomento de la Lectura, entre otras medidas. Un tercer lineamiento dice relación con el financiamiento y fomento del arte y la cultura, y ello implica abordar el arte de la perspectiva de los emprendimientos creativos, modificar el actual financiamiento concursable de los proyectos artísticos y culturales, y crear un programa de internacionalización de nuestros y nuestras artistas. Una cuarta línea de trabajo pretende fortalecer la institucionalidad cultural y la medida más inmediata es presentar el proyecto de ley que crea el Ministerio de Cultura, Arte y Patrimonio; hasta hoy hay una dispersión de instituciones que se preocupan por el patrimonio y con una legislación muy antigua, este proyecto debiese terminar con esa precariedad incorporando además un Fondo para el Patrimonio; en la región hemos realizado ya 7 encuentros ciudadanos en las distintas provincias de la región para consultar a la comunidad sobre sus inquietudes e intereses respecto de lo que será este nuevo Ministerio. Y la última línea es referida al patrimonio, cuya medida más importante es poner en marcha un programa de recuperación de infraestructura patrimonial emblemática en 4 regiones del país, una de ellas es la Región de Valparaíso y nos encontramos definiendo las comunas beneficiarias, materia que será trabajada también en conjunto con la ciudadanía. Respecto de mi gestión, esta estará marcada por la descentralización y la participación ciudadana, creo que ambos elementos fortalecen la democracia y nos permite tener una región con mejores oportunidades para sus habitantes”.
-Antes de terminar, ¿qué mensajes compartiría con quienes hoy cursan la carrera de Educación Básica?
“Que han elegido una carrera que es fundamental en nuestra sociedad, que lo que ellos hagan o dejen de hacer como futuros profesores o profesoras va a marcar la vida de muchas niñas y niños. Hay tantas ideas que quisiera transmitir, pero lo más importante creo es que cuando estén frente a sus alumnos piensen que cada uno/a es una persona singular, que todos y todas son importantes y valiosos y hay que ser muy respetuosos de esa diversidad, que se debe escuchar atentamente; que debemos estar dispuestos a aprender de cada niño y niña y ser muy consecuentes entre nuestro discurso y nuestro actuar, los niños/as aprenderán más de nuestra forma de actuar en lo cotidiano que de los propios mensajes y contenidos. Recuerden que estamos formando a nuestros niños y niñas para la vida y no para el SIMCE ni para la PSU, los resultados en esto último será circunstancial a su formación, pero lo más importante es entregar herramientas para la vida. Finalmente, siguiendo algunas ideas de gran maestro Paulo Freire, creo que debe existir claridad en que educar no es que los niños tengan que aprender a repetir palabras, sino a decir su propia palabra y para ello es importante tener siempre una disposición en favor de la justicia, de la libertad y del derecho a ser”.