Opinión: Las prácticas del saber: aprender en crisis

silvia y constanza

POR: Silvia Redón Pantoja y Constanza Santibáñez Mancilla

Magíster en Educación Mención en Evaluación Educativa PUCV

El Magíster en Educación es un programa académico cuyo objetivo es formar investigadores e investigadoras en Educación. ¿Qué significa que un programa ponga el énfasis en la investigación? Esto significa la generación de académicos capaces de producir un corpus de nuevos conocimientos que aporten e iluminen el objeto disciplinar de las ciencias de la educación: la Pedagogía.

El reciente mes de julio fuimos testigos de 15 defensas de tesis, las cuales transitaron por temáticas, tales como: metodologías colaborativas para transformar las prácticas educativas; contribución de las TIC’s al Aprendizaje, prácticas digitales; impacto del SIMCE desde la perspectiva de las Unidades Técnico Pedagógicas; procesos de autoeficacia de los y las estudiantes; desarrollo profesional docente; formación ciudadana y sus discursos; formación inicial docente y el abordaje de la educación inclusiva; prácticas de retroalimentación en los sistemas de evaluación, entre otros. Cabe indicar que las investigaciones realizadas son sintetizadas en artículos académicos y enviadas a revistas científicas y, por tanto, susceptibles de convertirse en un aporte cuya difusión se proyecta de manera nacional e internacional, dirigida a revistas tales como: EPAA (Education Policy Analysis Archives), Estudios Pedagógicos, Revista Calidad de la Educación, Revista electrónica Educare, RECS (Revista en Educación en Ciencias de la Salud), medios de difusión científicos especializados en educación. 

La importancia que tiene formar investigadores que aporten conocimiento al corpus disciplinar de la Pedagogía es relevante en el momento crítico que atraviesa nuestra sociedad, tanto nacional como internacional, pues la crisis sanitaria provocada por la pandemia del Covid19 es también una crisis económica, social y educativa. La crisis ha magnificado cómo la desigualdad basal de la sociedad chilena discrimina quienes pueden efectivamente cuidar de su salud, de quienes son segregados del sistema. La injusticia biopolítica interpela y, por tanto, requiere de académicos comprometidos desde las diferentes áreas del conocimiento pedagógico, iluminar y aportar en educación una sociedad más justa.

Por consiguiente y en virtud de la promoción de una educación cuyo horizonte esté permeado por la justicia social y la equidad, resulta fundamental, primero que todo, conocer y re-conocer nuestras propias prácticas educativas, de tal forma que temáticas vinculadas a la inclusión y la diversidad, la participación democrática, la comunicación efectiva y el uso ético de plataformas digitales, entre otras, comiencen a adquirir un lugar predominante en la discusión académica y en la realidad escolar. El capital académico que brinda el tránsito por el programa, pone como foco principal la capacidad de trasladar la visión de los postulantes, sus interrogantes frente a los desafíos pedagógicos que han experimentado y sus saberes y habilidades a campos fértiles de investigación científica, susceptibles de cambiar y aportar de manera permanente.

El Magíster en Educación estimula la pregunta por el conocimiento en aras de una discusión provechosa de campos de saberes, desde la procedencia disciplinar de cada estudiante, cruzando por sus experiencias profesionales y personales, otorgando cada miembro al sello de excelencia y calidad del programa. La primicia de los tópicos abordados por cada docente, la heterogeneidad enriquecedora de vivencias profesionales del cuerpo docente y estudiantil, y la innovación metodológica constituyen los ejes articuladores de un corpus disciplinar investido de rigor y novedad, osando a franquear las epistemologías del saber y las metodologías de investigación conocidas para contribuir a la solidificación de una educación situada en un contexto particular y único.

El impacto de las crisis, manifiestas y latentes, que Chile ha atravesado, constituye una oportunidad única para abordar el problema educativo actual y construir una sociedad más justa, equitativa y democrática.  El Programa de Magíster asume una vez más el desafío que nos implica el seguir aprendiendo, volver a relacionarnos, revisar y analizar los procesos formativos, y develar los modos y estrategias que las personas, las familias y las comunidades escolares en su complejidad y diversidad poseen para hacer frente como seres adaptativos y en continuo crecimiento y cambio.