Cooperativa española “Altavoz” visita la PUCV en el marco de proyecto sobre accesibilidad cognitiva

ALTAVOZ

En el marco de las jornadas “Pensemos la Accesibilidad Cognitiva”, organizadas por el proyecto CONICYT “Red Científica Interdisciplinaria en Investigación sobre Discapacidad Intelectual y/o del Desarrollo” la Cooperativa española Altavoz visitó la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso (PUCV) con el objetivo compartir su experiencia de trabajo.

 

Así, Óscar Pueyo, presidente y cooperativista de Altavoz, junto a Sara Rodríguez, cooperativista y postgraduada en integración de personas con discapacidad, estuvieron en nuestro país desde el 25 hasta el 29 de marzo, en una semana que estuvo llena de actividades.

 

Altavoz es el primer proyecto de autoempleo dirigido por personas con discapacidad intelectual en España. Se trata de un grupo de profesionales con capacidades idóneas para eliminar barreras cognitivas, aportando valor con una metodología de trabajo que tiene como centro a las personas y sus capacidades. Así, Altavoz “presta una serie de servicios dedicados a la accesibilidad cognitiva, adaptamos espacios para que sean más cómodos y comprensibles para todo el mundo. También adaptamos y validamos textos a lectura fácil, cambiamos palabras que a lo mejor nos pueden resultar difíciles por otras más sencillas”, explica Óscar.

 

El trabajo de la cooperativa española ha sido requerido por todo tipo de empresas que han visto el valor de lo que implica la accesibilidad cognitiva. Desde museos, hoteles y hasta orquestas, el trabajo de Altavoz se resume en acompañar a las instituciones o empresas y asesorarlos en cómo les interesaría adaptar sus servicios para su público objetivo.

 

La experiencia de Altavoz, sin duda, sirve para potenciar el trabajo en accesibilidad que se está gestando en Chile. Por ello, la invitación nace bajo el alero del proyecto “Ser + Accesible” de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, el cual es liderado por Vanessa Vega, directora de la Escuela de Pedagogía PUCV y Herbert Spencer, docente de la Escuela de Arquitectura y Diseño PUCV.

 

Según comentó Sara, cooperativista de Altavoz, “el proyecto Ser + Accesible trabaja desde el ámbito de la investigación con la figura de co-investigadores que son personas con discapacidad intelectual. Entonces, desde esta universidad se está creando esta metodología de investigación participativa para de alguna forma aplicar todo ese conocimiento en accesibilidad cognitiva y por eso estamos aquí, para contar nuestra experiencia, ya práctica, desde otro plano de implementación social”.

 

Accesibilidad en Chile ¿Cuánto queda por avanzar?

Durante su estadía en Chile, los miembros de la Cooperativa Altavoz tuvieron la oportunidad de dar a conocer su trabajo en charlas que dictaron tanto en la PUCV como en la Universidad de los Andes en Santiago. Se generaron espacios de reflexión y de debate que les permitió conocer más de cerca la realidad de la accesibilidad en nuestro país.

 

Ambos coinciden en que aún queda trabajo por hacer pues “desde el concepto de accesibilidad universal a Chile le queda mucho, entonces es comprensible también lo que implica la accesibilidad cognitiva que es una idea mucho más abstracta de comprensión de vivencias con los espacios. Eso es mucho más complejo si no se ha hecho un recorrido antes”, explica Sara.

 

Para ellos, el rol de la sociedad civil en el impulso de iniciativas que vayan en favor de la accesibilidad universal y cognitiva es fundamental. “En España como tenemos más trayectoria y llevamos más años impulsando el tema, ha habido una apuesta muy fuerte desde la sociedad civil, por eso, en el caso de Chile y el proyecto “Ser + Accesible” se tiene un recurso muy importante que es el de la Universidad, la que comienza a empujar esta temática y a generar más sensibilidad, lo que puede llegar hasta la administración pública”, argumenta Sara.

 

Así, el proyecto “Ser + Accesible” se transforma en un paso importante en el largo camino de asegurar accesibilidad universal y cognitiva en los espacios que transitamos a diario. Un trabajo que es realizado por los propios usuarios, lo que genera un impacto más directo y positivo, y que se verá nutrido por la experiencia compartida durante la última semana de marzo por la Cooperativa Altavoz.