En recuerdo del profesor Fernando Urbina Aguirre (1963-2020)

Fernando Urbina QEPD

Como un hombre de un profundo sentido espiritual, gran profesionalismo y bondadoso, así recuerdan al profesor Fernando Urbina Aguirre (Q.E.P.D.) quienes lo conocieron.

De profesión fonoaudiólogo, se desempeñó en diversos espacios laborales, ejerciendo últimamente como docente en la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, impartiendo el curso “Uso Eficiente de la Voz” para las diversas carreras de Pedagogía de nuestra Universidad.

“El profesor Urbina como parte de nuestra Escuela, contribuyó desde su especialidad como fonoaudiólogo, a la formación profesional de muchas generaciones de futuros profesores (…) Hacemos llegar nuestras más sentidas condolencias a su familia, reciban la fortaleza y el consuelo frente a tan temprana partida de nuestro colega, y nos unimos en oración por su eterno descanso”, informó la Dirección de la Escuela de Pedagogía PUCV el lunes 29 de junio del 2020.

La profesora de la carrera de Educación Especial PUCV, Elizabeth Donoso, fue su compañera de labores en el colegio María Auxiliadora de Viña del Mar y rememora que junto a Fernando Urbina y el sicólogo Rubén Pinto fueron pioneros en trabajar de manera interdisciplinaria e inclusiva a mediados de los 80.

“Se destacó por su profesionalismo, compromiso y forma de abordar las dificultades de las familias y niños con dificultades de aprendizaje en el área de lenguaje. Apoyó siempre con toda su capacidad y competencias a todos los niños que les enviábamos (…) Siempre colaboró con los profesionales, siempre nos hizo talleres de educación de la voz, de autocuidado de la voz que luego trabajó con nuestros estudiantes en la universidad para todas las carreras de pedagogía”, resalta.

Por su parte, Rubén Pinto recuerda que se conocieron trabajando en Valparaíso en la consulta “Taller de apoyo sicológico”. A su juicio, llegó a ser el mejor fonoaudiólogo de la región de Valparaíso, siempre especializándose y trabajando en equipo.

En lo personal, lo define como un hombre muy católico y de gran sentido social. Como anécdota, cuenta que tras 50 años de estar casado por el civil, Fernando Urbina “lo convenció de casarse por la iglesia, por lo que fue el primero en enterarse de la noticia”.

Oriundo de Santiago y padre de 3 hijas, entre la trayectoria laboral de Fernando Urbina está haber sido parte del colegio El Trigal y del Centro de Diagnóstico de la Municipalidad de Viña del Mar, donde se caracterizó por su pasión y trabajo permanente.

“Fue siempre muy amigo de sus amigos y un hombre preocupado de saber”, agrega Rubén Pinto, quien confidencia que quedó pendiente poder traerle desde Argentina una imagen de la Virgen de Luján que lo acompañara durante el cáncer que padeció, pues era uno de sus deseos como hombre de fe.

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