Jefa de carrera de Educación Básica desarrolló investigación doctoral sobre patrimonio vinculada a la educación y el territorio

Damaris doctorado

“La gestión y difusión del potencial educador del patrimonio cultural de Valparaíso y su integración educativa en el segundo ciclo de Educación Básica” es el nombre de la investigación con la cual la actual jefa de carrera de Educación Básica PUCV, Dámaris Collao Donoso, obtuvo su grado de Doctora en Investigación Transdisciplinar en Educación en la Universidad de Valladolid, España.

Durante el período 2015-2019 desarrolló su tesis que articuló las temáticas de patrimonio, didáctica de las ciencias sociales y didáctica de las artes. La investigación fue acompañada por las reconocidas investigadoras María Sánchez Agustí y Olaia Fontal, y la comisión examinadora estuvo conformada por Joaquín Prat (Universidad de Barcelona), Ramón López Facal (Universidad de Santiago de Compostela) y Pilar Riveros (Universidad de Zaragoza).

El estudio pretendió levantar un diagnóstico sobre la gestión y difusión en el patrimonio de Valparaíso, vinculado a encargados de acciones culturales, escuelas públicas, profesores y estudiantes.

La muestra estuvo compuesta por 450 estudiantes de 5º y 6º básico, directivos, profesores y encargados culturales de museos y organismos públicos.

“Fue bastante interesante, pues siendo Valparaíso una ciudad -desde el 2003- patrimonio de la humanidad, comprometida -a través de los objetivos de su presentación a la Unesco- en la difusión y promoción a partir del ámbito educativo, las acciones han sido súper particulares y no de manera orquestada y pensado a partir del Estado en función de la promoción de la gestión y difusión del patrimonio con todo el sentido de lo que involucra la educación patrimonial, que implica valorar y sentirse representado en ese patrimonio material e inmaterial y puedas encontrar en ello el sentido de tu cultura , y recrear cultura a partir de lo que hay”, explica.

No es menor, agrega, la relación con el ámbito educativo, donde las acciones son mínimas respecto al cuidado del patrimonio, mantención o adquisición de nuevas tradiciones en el ámbito cultural.

Otro de los temas que aparece en el contexto de su investigación es que el vínculo con el patrimonio local no siempre es trabajado dentro de las escuelas, lo cual, a juicio de Dámaris Collao, se da pues muchas instituciones educativas trabajan aisladas del contexto territorial. “Sigue siendo un espacio donde el vínculo externo es dificultoso, aunque las comunidades aportan mucho y los profesores lo saben, pero la gestión de salir involucra tiempo y hay una carga horaria que dificulta este tipo de acciones, las que favorecen el entender la historia y el desarrollo del pensamiento crítico”, puntualiza.

A nivel de propuesta, considera importante hacerse cargo desde la formación del profesorado de este tipo de temáticas, visibilizando la importancia del uso de fuentes en la enseñanza de la historia en educación básica desde cursos menores. “Debemos hacer recorridos, mostrar la historia local, promover estos temas para la formación de Educación Básica a nivel nacional”, añade.

Como un aporte en esta línea, desde el año 2018 la carrera de Educación Básica PUCV instaló la denominada “Invasión Patrimonial” como instancia de promoción de la historia local vinculada a la escuela. Esta actividad  ha permitido que los docentes en formación desarrollen innovadoras propuestas para promover el vínculo escuela-historia- territorio.

Según cuenta la jefa de carrera de Educación Básica PUCV, paralelo a la investigación doctoral ha desarrollado proyectos vinculados a espacios museales y al uso del recurso patrimonial como elemento articulador de aprendizaje, además de iniciativas junto a estudiantes.

A nivel internacional participa en el proyecto EPITEC, iniciativa I + D española, relacionada a patrimonio, territorio y ciudadanía que busca levantar buenas prácticas de relación museo-escuela y cómo los agentes educativos pueden conectarse con la escuela para hacer un círculo virtuoso en pos del aprendizaje de los niños.

“La educación patrimonial es un elemento no tratado, si bien existe el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio está más enfocado en eventos culturales, pero la educación patrimonial no es tan clara (…) Es un espacio invisible dentro de las políticas públicas, dentro de la unión escuela-ciudad”, reflexiona.

“Un niño que tiene una educación patrimonial gana el conocer su historia personal, familiar, de su comunidad. Tenemos una falta en el conocimiento de nuestra historia local producto de no ocupar el territorio con todo lo que contiene para aprender”, finaliza.